Terror en voz alta · María Pandora

El pasado 1 de noviembre lanzamos desde la página web de Tinta púrpura las bases de un concurso exprés de relatos “Terror el voz alta”. Fuisteis muchos los que os animasteis a mandar vuestros escritos y os estamos profundamente agradecidos. La convocatoria fue todo un éxito, y yo no podría estar más feliz por trabajar una vez más al lado de Covadonga González-Pola, editora de Tinta púrpura, y Carlos Tolmo, actor de doblaje que dio voz al relato ganador.

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Hispacon 2017

Me hace muchísima ilusión anunciar que el próximo sábado 18 de noviembre estaré en la Hispacon de Navacerrada (Madrid) hablando sobre ciencia ficción climática, CLIFI.

Si queréis saber cuál es el punto de vista y la perspectiva de futuro que planteamos algunos escritores como Dioni Arroyo, Cristina Jurado, Víctor Valenzuela, Israel Alonso y yo, no dudeis en pasaros por ahí a las 10 de la mañana en el Auditorio de la Casa de la Cultura. ¡Os esperamos!

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Reseña ‘El olor de las hojas muertas’ · Entrevista al autor Sergio Moreno

Hace un par de años que conozco a Sergio Moreno y he tenido la oportunidad de leerle en alguna ocasión, sobre todo sus relatos, que siempre me han gustado. Pero lo que he llegado a experimentar con El olor de las hojas muertas ha superado con creces cualquier precedente.

La novela, ambientada en un futuro próximo, en la ciudad de Madrid, crece y se desarrolla ante la amenaza de una serie de… ¿criaturas? Darío, un niño de once años será nuestros ojos en esta aventura donde conoceremos el lado más humano de la supervivencia, del amor, de la protección y del miedo.

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Frankenstein

En el desapacible verano de 1816, cerca de Ginebra, un grupo de viajeros ingleses entretenía las lluviosas tardes alpinas leyendo relatos de terror en la famosa villa Diodati. Los poetas lord Byron y Percy B. Shelley, junto con sus jóvenes amantes, se entregaron a un juego literario que consistía en idear el cuento más espantoso que se pudiera imaginar. Ninguno de los presentes logró completar un buen relato… salvo la joven amante de Shelley. Aquella noche, Mary Wollstonecraft, con apenas dieciocho años, concibió una historia aterradora y maravillosa: Frankestein.

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